Cel obert

En los dos años previos a la inauguración del ya olvidado Forum de las Culturas 2004, el barrio del Besós y el Maresme de Barcelona sufrieron cambios radicales en sus vistas. Medio barrio con sus vecinxs, sus edificios y sus calles fue barrido por demoladoras, excavadoras y desahucios con la promesa de hacer de él un espacio más digno para sus habitantes.

Durante este tránsito el barrio estaba en ruinas. Solares y edificios fueron reocupados por personas que aprovechaban la indecisión de las instituciones con las constructoras para vivir el tiempo que fuera posible en esos espacios abandonados. También había antiguos inquilinos que resistian al desalojo por falta de entendimiento con los propietarios o porqué no podían afrontar el gasto de más que suponía su nuevo hogar. Vivían entre la esperanza de conservar aquello que había sido su hogar y la promesa de que aquello ya no sería nunca más suyo. Actualmente este mismo barrio no solo ha elevado el skyline de la ciudad con sus “minirascacielos”, sino también, ha triplicado el precio del m2 de la zona, haciendo un barrio más digno ya no para sus habitantes.